Hoy os quiero ayudar con una eterna pregunta: ¿Qué puedo preguntar en una entrevista de trabajo?

Cuando una persona quiere incorporarse a una empresa o proyecto, en ocasiones no se ve en igualdad de condiciones o piensa que el empresario o el emprendedor tiene ventaja debido a su posición. No debemos olvidar que la empresa nos necesita y nosotros a ellos. Tenemos que conseguir encajar lo que ellos quieren, desean o precisan para ese rol y lo que nosotros necesitamos para aceptar trabajar o colaborar ahí. Habrá que negociar y encontrar un punto de entendimiento mutuo, cediendo ambas partes.

Ante una determinada propuesta de entrar a trabajar en una empresa, el candidato puede decidir no aceptar la oferta; estás en tu derecho de hacerlo. Nadie mejor que cada persona para saber qué necesita y qué valor tiene el trabajo que uno ofrece.

La prueba de fuego: la entrevista de trabajo

Si tú no das valor a tu trabajo, especialidad, conocimientos, habilidades o experiencia, nadie lo hará. Es por ello que, durante la entrevista de trabajo, debes creer en tus posibilidades y confiar en ellas. Esto requiere que tengas claro qué vale tu trabajo, qué ingresos necesitas para poder vivir, qué gastos fijos tienes, qué es lo más prioritario para ti a la hora de aceptar un trabajo o proyecto… Esto es una conversación que tienes que tener contigo mismo para ver qué sientes, sin olvidar lo que están pagando en el mercado para un profesional como tú.

Cuando una persona acude a una entrevista de trabajo o proyecto, hay quienes piensan que solo puede preguntar la parte que representa a la empresa, y que la persona que se quiere incorporar no tiene derecho a preguntar nada. En todas las entrevistas de trabajo suelen dar la posibilidad de preguntar algo. De lo contrario, sería bueno solicitarlo educadamente; debes saber aprovechar la oportunidad. Se trata de que preguntes de forma inteligente en tu propio beneficio, para obtener otra información que te ayude a conformarte una idea global de esa empresa o proyecto.

Mucha gente se centra en preguntar ¿Qué salario recibiré? ¿Qué beneficios sociales lleva asociado? ¿Cuál será mi horario? ¿Qué posibilidad existe de hacer teletrabajo? ¿Qué posibilidades de desarrollo profesional existen?… Está claro que son cosas importantes para la persona que se plantea incorporarse, pero este tipo de información te la desvelarán si te ofrecen el puesto de trabajo a ti, dejándote un tiempo para que decidas y clarifiques las dudas al respecto.

Si nos centramos en una empresa en la que te han llamado para hacer una entrevista, yo diría que el primer gran error es no prepararla. Hay que hacer, un gran trabajo de investigación. Te van a contar qué hace la empresa, pero no puedes llegar sin saber nada de ella. Denota también interés por tu parte. A continuación, os hago algunas recomendaciones sobre qué puedes preguntar para identificar si un proyecto o empresa es lo que necesitas.

Cómo enfrentarse a una entrevista de trabajo

Primero. El empresario y el emprendedor te van a contar lo que les deje en mejor lugar, como haces tú en el rol de candidato o colaborador. Aquello que desluce no va a salir a relucir, salvo que nos pregunten directamente por ello. Es importante que te fijes en lo que nos dicen, en lo que no nos dicen y en todo en general. Si preguntas algo y te contestan algo que no tiene nada que ver con ese tema está claro que no quieren o no les interesa tratar eso de forma concreta, plantéate ¿Por qué ocurre eso?

Segundo. Debes preguntar cosas que te ayuden a saber cuáles serían tus tareas, qué objetivos tendrías, cómo está distribuido el trabajo del departamento, qué se espera de ti en los tres primeros meses… Necesitas hacerte una idea de que encajan tus funciones con tus expectativas, necesidades y áreas de especialidad y conocimiento. Si ves que las tareas a acometer están por debajo de todo lo que tú sabes, igual no te ves haciendo un trabajo muy por debajo de lo que quieres hacer en lo profesional. Cada uno decidimos qué futuro profesional queremos conseguir.

Tercero. Sobre los compañeros que te puedes encontrar, podrías preguntar lo siguiente: ¿Cuántas personas ocupan ese departamento? ¿Cómo está organizado? ¿Qué rol ocupa cada persona? De la misma forma, es necesario investigar y obtener información sobre tu responsable directo, es decir, averiguar cómo es tu jefe/a, qué tipo de liderazgo se ejerce, cómo se organiza el trabajo en equipo, quién asume la responsabilidad de cada tarea…

Cuarto. No podemos olvidar tratar de averiguar si se trata de un puesto estable o no. Tenemos que ser curiosos y preguntar muchas cosas, poniendo en duda toda la información que nos dan, mientras no se demuestre lo contrario. Va bien que sepas o intentes enterarte sobre si es un puesto de nueva creación, por qué existe tanta rotación en ese rol o departamento, cuántas personas han pasado por ese puesto en los últimos dos años, qué duración tiene el proyecto, qué posibilidades de permanencia real existen una vez finalizado el contrato temporal…

¿Por qué han pensando en ti?

Quinto. Si es un proyecto emprendedor en el que te quieren incorporar como freelance o colaborador, debes conseguir información sobre: ¿Por qué motivo han pensado en ti? ¿Qué personas están detrás de ese proyecto? ¿Qué ganas tú por colaborar ahí? ¿Y ellos por tu incorporación? ¿Qué retos existen a corto y medio plazo? Se trata de ver si la filosofía y espíritu del proyecto encajan contigo.

Sexto. Ahora debes incidir en aquellos aspectos que son más importantes para ti. Si tienes muchas ganas de aprender y seguir formándote pregunta cómo funciona el plan de formación, qué papel tienen los empleados en su definición y construcción, cómo puedes formarte en áreas necesarias para tu trabajo… Si te interesa mucho el formato de trabajo hibrido para compatibilizar todas tus facetas de vida, pregunta qué posibilidades reales existen de hacer teletrabajo en un rol como el tuyo dentro de esa empresa.

Tienes que ir con todos los sentidos puestos para darte cuenta de todo lo que ocurre en esa empresa. Debes fijarte en qué ambiente se percibe; si se respira tensión, tranquilidad, buen rollo, desidia, humor, seriedad, trabajo en equipo, etc. Fíjate en analizar a las personas con las que hablas o te tropiezas en las interacciones que tienes con esa empresa o proyecto. Cualquier cosa nos puede dar pistas.

No te quedes solamente con la información que te da la empresa y las partes interesadas que trabajan ahí. Pregunta a otras personas o partes que en algún momento han formado parte o interaccionado con esa empresa, emprendedor o proyecto. Pregunta a tu entorno si conocen a gente que ha trabajado en esa empresa o busca gente en redes profesionales que lo hiciesen, para poderles preguntar de forma educada y correcta, si no lo intentas, el no ya lo tienes.

Tienes que obtener datos que te den información para identificar si la esencia de esa empresa y proyecto encaja con lo que necesitas y buscas, dependiendo de que sea más importante para ti. El salario es relevante para todos, pero no puede ser lo único que nos mueva. Todos los proyectos tienen cosas que nos encantan y otras que nos satisfacen menos. Cuando uno cambia de proyecto, siempre gana cosas y otras se verán mermadas, depende de cuáles sean tus imprescindibles para firmar por un SÍ.

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