Es importante tener una marca personal que sea conocida, reconocida y deseada. Por eso la importancia de aprender a vender en esta vida. La visibilidad adquiere mayor valor; para que quieran contar contigo, es necesario que conozcan de tu existencia y/o las personas que te interesa sean las que te compren o contraten.

Hay quienes hacen mucho ruido mediático, siempre presentes, pero a las que realmente les cuesta vender sus productos o servicios. Por otro lado, tenemos gente que hace escaso ruido y que consigue colocar sus servicios de forma excepcional. Nadie te va a reconocer abiertamente que no le va bien y que le cuesta llegar a final de mes. No nos engañemos; todos pasamos por épocas buenas y por otras temporadas de carestía de volumen de proyectos. Al final, toca aprovechar esos tiempos de ausencia de más trabajo, para desarrollar nuevas cosas, cambiar estrategia y mejorar tu imagen de marca, sobretodo, si no has tenido tiempo para hacerlo en otras temporadas con mayor carga profesional.

Aprende a vender

El otro día me hizo gracia que una persona bastante conocida y reconocida en la red lanzaba una crítica abierta denunciando que mucho consultor y freelance, vivía de sus ahorros o el de sus parejas. Y lo que insinuaba era que fueran francos consigo mismos y admitieran esa circunstancia. No voy a cruzar esa línea peligrosa. Muchas personas están trabajando duro para conseguir oportunidades, que a veces tardan en llegar. Por lo tanto, creo que no es bueno frivolizar con este tipo de cosas.

Cada uno nos tenemos que buscar las habichuelas; además, en estos tiempos, quizá sea bueno dedicar nuestro esfuerzo a las personas de nuestros entornos que sabemos que no lo están pasando bien, en vez de hacerles más daño, aunque sea de forma indirecta.

Recomendaciones

Para que sirva de ayuda, quiero dejar mis recomendaciones sobre cómo aprender a vender tus productos y servicios para seguir avanzando.

Primero. Para empezar, nadie empieza enseñado sobre cómo vender. Por lo tanto, todo requiere un período de rodaje, adaptación y aprendizaje. Al principio recibirás negativas y tienes que aprender a ser fuerte para no tirar la toalla nada más empezar. Se trata de probar diferentes tácticas, estrategias y formulas.

Segundo. Habla con personas de tu confianza que ya estén vendiendo de forma adecuada y constante sus productos y/o servicios. Te ayudará a adoptar ideas que adaptar a tu caso concreto. Te pueden comentar sobre sus comienzos, sus errores y su proceso de adaptación. Da igual que sean personas de diferentes roles y sectores; casi mejor. Esto te permitirá salir de tu encierro mental; al final se trata de juntar piezas que pueden no encajar, aunque con una vuelta de tuerca pueden funcionar a la perfección.

Tercero. Deja de pensar por una vez en ti y piensa en tus posibles clientes y en tu público objetivo prioritario. Realmente necesitan lo que tú quieres ofrecer. ¿Qué problemas o necesidades tienen en ese tipo de servicios, productos o perfiles? Antes de lanzarte a lo loco va bien que hables con ellos, es decir, que sondees y les utilices de conejillos de indias. Muéstrales tus productos y/o servicios en fase beta, para ver qué les parecen, que te indiquen cuánto estarían dispuestos a pagar por ese tipo de productos o servicios…

Esto te permite reajustar sobre la marcha, es decir, cambiar aquellas cosas que no les encajen. Da igual que seas autónomo o que quieras trabajar por cuenta ajena. Al final, las empresas quieren contar con gente que les ofrezca soluciones a sus necesidades o problemas. Cuando mandes tu perfil profesional a una empresa, si la has investigado en profundidad, plantéale mejoras en el área profesional en la que crees que puedes encajar. Al final se trata de hacer cosas diferentes a lo que están haciendo los demás.

Investiga a tu competencia

Cuarto. Investiga a tu competencia, no para competir sino para poder buscar también futuras alianzas interesantes para ambas partes. Se trata de conocer qué ofrecen, qué precio cobran, qué les diferencia, qué valor ofrecen al cliente… Esto te ayuda a poder trabajar para ofrecer una experiencia totalmente distinta. Si ofreces a tu público objetivo lo que otros muchos llevan tiempo haciendo, será muy complicado hacerte un hueco en el mercado.

Quinto. Una vez ya tengas esos puntos anteriores explorados, lánzate a estar en dónde están las personas que pueden comprar lo que ofreces. Toca hacer visitas, propuestas, contar lo que vendes de diferentes formas en diferentes medios. Se trata de contar qué soluciona lo que haces, qué beneficios, sus ventajas, cómo solventar los problemas, etc. Para conseguir una venta tienes que hablar con mucha gente y mandar unas cuantas propuestas comerciales. Algunas de esas propuestas serán para conocer qué ofreces y poder saber cuál es tu carta de presentación.

Sexto. Evalúa por qué muchas de esas propuestas no acabaron en compra. Investiga por qué se decantaron por otro proveedor, candidato o freelance. Se trata de intentar mejorar para que la próxima vez seas tú la opción elegida. Mucha gente dice es complicado conseguir ese feedback, sin embargo, ¿Cuántas veces lo has pedido directamente a la otra parte? Casi siempre esperamos que la iniciativa salga de la otra parte; piensas que es mejor estar en nuestra zona cómoda, que sea la otra parte la que se arriesgue.

Séptimo. Tienes que estar innovando y mejorando tu proceso de venta constantemente. Estate atento de los cambios en las necesidades de los clientes. Preocúpate de que quedaran contentos con vuestro servicio prestado. No puedes permanecer impasible a pesar de que os vaya bien en estos momentos. Lo clientes cada vez son menos fieles; os toca pensar en ofrecer experiencias personalizadas a los diferentes grupos de clientes. Es una forma de darles argumentos sólidos para seguir con vosotros.

Octavo. Invierte en tu desarrollo formativo. Si no eres especialista en ventas, fórmate en negociación, en nuevas formas de ventas, en creatividad e innovación para generar nuevas ideas y proyectos y otras muchas cosas prioritarias para tu supervivencia y mejora a nivel empresarial.

Nadie dijo que la venta fuese fácil; además no nos han enseñado a vender de forma inteligente. Lo hacemos muchas veces a la brava y de golpe y sopetón, sin estrategia, ni análisis ni fidelización. La vida es venta, vendas cosas directamente o no. Para que tu jefe te compre un proyecto, una idea, para cambiar un proceso, para lanzar un nuevo libro, etc.; tienes que conseguir llamar la atención con tu idea y convencerles de que es una buena oportunidad en confiar en ti y darte el esperado ok.

No obstante, muchas veces esperamos que esa compra de nuestro trabajo se produzca de forma silenciosa sin necesidad de tener que intervenir nosotros para nada. Podemos ser muy buenos, sin embargo, tenemos que conseguir que eso que hacemos llegue a los demás y esto conlleva movimiento, esfuerzo y dedicación.

¿Qué haces para conseguir vender lo que ofreces?

Por Juan Martínez Salinas

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