“Hola, me llamo Mónica y mi proyecto se llama Noteo…” Y de ahí pasaría a explicaros de mil formas diferentes en qué consiste mi proyecto. Porque así han comenzado muchos de los días que ha durado este Comaster de La Colaboradora.

Prácticamente cada una de mis intervenciones en los grupos de Whatsapp, desayunos o alguna de las fugaces visitas que he hecho a la sede de Zaragoza Activa.

Creo que en mis últimos años he sido una persona emprendedora. Aún sin saberlo y sin gustarme mucho esta palabra, ya que me parecía algo que se estaba poniendo de moda sin más. Pero con el tiempo, me he dado cuenta del valor y sentido que tiene ser emprendedor.

Decidí hace ya algún tiempo disponer de mi tiempo para poder trabajar en lo que me gustaba. En este camino ha tocado crear, caminar, luchar, trasnochar…

Pero me faltaba dar un paso más, ya que alguno de los proyectos emprendidos no conseguían tomar forma y despegar. Me habían hablado varias veces de Zaragoza Activa y de La Colaboradora. Pero no conseguía entender muy bien en qué consistía ni si ése podía ser mi sitio.

En medio de esta pandemia y con no pocas cosas más en la cabeza, esta vez me animé a presentar la solicitud y todo vino rodado: ¡Dentro! Emocionadísima y muy contenta de poder formar parte de esta estructura. Tengo que decir que a veces, a los nuevos, nos está costando comprender, pero en la que sin duda estamos entusiasmados de formar parte.

Comaster de La Colaboradora

La Colaboradora se me presentó como una oportunidad para formarme
y poder desarrollar mi proyecto, pero también, la posibilidad de conocer gente y salir de este confinamiento que parece no acabar.

Tiempos de pandemia

Finalmente y debido a las circunstancias, no todo ha podido ser como esperábamos y hemos tenido que desarrollar nuestro Comaster de La Colaboradora on line.

Si bien es cierto que al principio supuso un hándicap importante y una semana con bastante decaimiento y desilusión, no soy persona de venirme abajo, sino todo lo contrario. He intentado buscar el lado positivo de esta situación.

Decidiendo dedicar el tiempo que hubiera invertido en ir, venir y esos corrillos en los pasillos de los que tanto nos hubiera gustado disfrutar, en poder trabajar, he invertido todo el tiempo en desarrollar todo lo aprendido sobre mi proyecto.

Después de llevar tiempo dándole vueltas a mi idea y pensando que ya estaba lista para ver la luz, he descubierto que hacía aguas en muchos aspectos. He aprendido la diferencia entre una idea emprendedora y un negocio.

La formación a lo largo de estos meses ha sido muy interesante: Plan de negocio, Canvas, Branding, Marketing, Plan económico, plan de comunicación, posicionamiento, redes… Y tantos y tantos otros temas, de los que a penas había oído hablar.

Y que son tan necesarios son para poder desarrollar plenamente y convertirlo en un negocio.

Creo que formar parte de un Comaster de La Colaboradora, aunque haya sido online, ha sido una muy grata experiencia, así como una ayuda en este camino tan complicado y desconocido para mi, que era el emprendimiento.

Gran parte del camino está ya hecho, pero todavía queda mucho: poner en valor y comprobar la validez de nuestros proyectos en nuestros Codiseños, otra gran oportunidad que se nos brinda en este camino y que, sin duda, terminará de sacar brillo a nuestros proyectos.

Noteo

Solo puedo sentirme enormemente agradecida por haber podido formar parte de este gran grupo que es La Colaboradora y de haber tenido la suerte de encontrar abiertas las puertas de Zaragoza Activa.

Y ahora sí, puedo poner en práctica parte de lo aprendido y despedirme diciendo que soy Mónica Martínez, que mi proyecto de llama Noteo y que decidí llevarlo a cabo porque me gustaría poder ayudar a los profesores a notear.

Para que poner notas en su día a día sea tan sencillo como abrir cada mañana la puerta de su clase, ¿Te animas? ¡Juntos podemos conseguirlo!

Mónica Martínez
www.noteo.es

Comunicación La Colaboradora

La Colaboradora es un espacio físico de Inteligencia Colectiva donde una comunidad colaborativa trabaja en sus proyectos empresariales, sociales o creativos con el único requisito de pago de intercambiar ideas, servicios y conocimiento a través de un banco del tiempo para fortalecer la economía colaborativa de sus miembros y su entorno.

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