Es natural aspirar a progresar en nuestra carrera profesional para mejorar nuestra calidad de vida. Aunque el salario no es el único factor relevante, sigue siendo un componente fundamental dentro de las relaciones laborales. Por eso ascender es importante.

Las trayectorias profesionales exitosas no suelen ser lineales ni ascendentes de manera constante. Por el contrario, presentan altibajos y momentos de cambio. Al finalizar los estudios universitarios o de formación profesional, es imprescindible adquirir experiencia para aplicar y consolidar los conocimientos adquiridos. En ocasiones, hay personas sin experiencia laboral que aspiran a ascender y ocupar cargos de liderazgo sin haber comprendido a fondo el funcionamiento del mercado laboral. Tener ambición es positivo, pero también es fundamental ser humildes y comprender que los ascensos no se otorgan gratuitamente. Más bien deben ser ganados con esfuerzo y tiempo, demostrando ser la persona idónea para el puesto.

Ascender o no ascender

Por otro lado, destacar en la ejecución de tareas o en un determinado rol no garantiza ser un buen responsable. La capacidad de liderazgo depende de varios factores y requiere el desarrollo de nuevas competencias, habilidades y conocimientos. Algunas personas prefieren no ascender verticalmente. Buscan mejorar en términos de responsabilidades y condiciones laborales de manera horizontal. Las organizaciones deben ofrecer oportunidades de crecimiento tanto en jerarquía como en funciones.

Es importante no subestimar el trabajo de los demás. A menudo, se tiende a creer que solo uno mismo trabaja arduamente, mientras que otros departamentos no realizan el mismo esfuerzo. Algo que rara vez es cierto. Desde una perspectiva externa, aquello que no hacemos personalmente puede parecer sencillo, pero la realidad es que todas las tareas requieren tiempo y dedicación.

Unos consejos

Si deseas avanzar profesionalmente, considera estas recomendaciones:

PRIMERO. – Evita compararte con los demás. En ocasiones, otro colega recibe un ascenso porque adopta una actitud proactiva y resuelve problemas en lugar de centrarse en las dificultades. Si crees que mereces una promoción, recopila datos, logros y objetivos alcanzados para respaldar tu solicitud con hechos concretos. Sin embargo, hay momentos en los que, a pesar de tu esfuerzo, el ascenso es concedido a otra persona. La vida laboral, al igual que la vida en general, no siempre es justa, y es necesario aceptar las reglas del juego.

SEGUNDO. – Si no encuentras oportunidades de crecimiento en tu empresa, busca en otros lugares. Si llevas tiempo esperando un ascenso sin resultados, es posible que no seas una prioridad para la organización. En muchas ocasiones, se promete desarrollo profesional sin una garantía real. Si sientes que estás estancado, evalúa nuevas oportunidades en otras empresas que valoren tu talento.

“Evita compararte con los demás”

TERCERO. – No esperes a que te reconozcan; promueve tus logros. Algunas personas creen que basta con cumplir con su trabajo, pero es fundamental comunicar los resultados obtenidos y los problemas resueltos. Asegúrate de que los responsables de la toma de decisiones sean conscientes de tus contribuciones. No des por sentado que tus superiores lo harán por ti, ya que podría darse el caso de que otros se atribuyan tus éxitos. Comprender la dinámica de tu empresa y adaptarte a ella te ayudará a alcanzar tus objetivos.

CUARTO. – Aprovecha todas las oportunidades de aprendizaje. Asumir nuevas tareas y colaborar con otros departamentos puede brindarte valiosas oportunidades. A veces, el crecimiento profesional surge de manera inesperada. Por ejemplo, algunas personas han logrado acceder a nuevos puestos gracias a colaboraciones temporales en otras áreas. Es fundamental estar atento a estas oportunidades y saber aprovecharlas.

QUINTO. – Elige el momento adecuado para solicitar un ascenso. Presenta tu solicitud con una estrategia bien definida, respaldada por argumentos sólidos y soluciones a posibles objeciones. Si no logras tu objetivo en el primer intento, no te desanimes; analiza qué pudo fallar y prepárate mejor para una nueva oportunidad. En muchas empresas, al surgir una vacante, se busca talento externo antes de considerar las opciones internas. Demuestra que posees las competencias necesarias para el puesto y haz visible tu valor dentro de la organización.

Nadie lo hará por ti

Es fundamental luchar por lo que consideras justo para tu desarrollo profesional, siempre con transparencia y estrategia. Sin embargo, debes ser consciente del contexto de tu empresa. Si el tamaño de la organización es reducido y los puestos de responsabilidad están ocupados por profesionales consolidados, es posible que no haya oportunidades de ascenso a corto plazo. En este caso, podrías identificar una necesidad dentro de la empresa y proponer la creación de un nuevo rol, respaldado por un proyecto bien estructurado.

Recuerda que, si no velas por tus propios intereses profesionales, nadie lo hará por ti. Las empresas priorizan sus objetivos antes que los de sus empleados, lo que no significa que no valoren el talento interno. Sin embargo, en muchas ocasiones, profesionales altamente capacitados no logran destacar simplemente porque no se les brinda la oportunidad. Si detectas señales de estancamiento en tu carrera, es momento de tomar decisiones valientes, aunque impliquen salir de tu zona de confort.

Finalmente, las empresas deben fomentar el desarrollo interno antes de buscar talento externo. Con frecuencia, existen colaboradores con habilidades y conocimientos desconocidos para la organización porque no los requieren en su puesto actual. Por ello, resulta fundamental identificar y aprovechar las competencias de cada persona para potenciar su crecimiento dentro de la compañía.

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