Zaragoza Activa es un espacio donde aprender, compartir y generar conocimiento en comunidad. En esta nueva entrega de Desde Dentro conocemos a Baldesca Lahuerta, responsable de la Programación Abierta: el área que diseña y coordina las experiencias de aprendizaje abiertas a toda la ciudadanía. Humanista de formación, con una sólida trayectoria en la difusión del patrimonio y la formación para el empleo, hoy es una de las piezas clave en la conexión entre Zaragoza Activa y su comunidad.
P: Cuéntanos un poco sobre ti, ¿cómo llegaste a Zaragoza Activa?
R: Soy de Zaragoza capital y he vivido aquí toda mi vida, salvo una temporada en Teruel. Estudié Humanidades —lo que antes era Filosofía y Letras— y mis primeros trabajos estuvieron vinculados a la puesta en valor y difusión del patrimonio, artístico y cultural, especialmente en el Museo Diocesano. Fue una etapa muy bonita.
Cuando volví, todos mis trabajos tuvieron que ver con la formación para el empleo desde diferentes ámbitos: Escuelas Taller, formación, dirección… Es un mundo complejo, entre INAEM, SEPE y otros organismos.
Llevaba un grupo de 18 años cuando, durante una visita a Zaragoza Activa en Azucarera, pensé: “Qué guay sería trabajar aquí”. Pero la vida siguió por la vía habitual: Escuela de Animación Sociocultural, más formación, más empleo. Hasta que un día me llamaron de una lista de espera para trabajar como Técnica en el Ayuntamiento. Empecé a prepararme las oposiciones mientras trabajaba en varios servicios: Casa de la Mujer, Culturas, Mayores.
Cuando aprobé, pude elegir destino y me vine aquí. El 15 de septiembre de 2023 empecé en Zaragoza Activa.
P: ¿En qué consiste Programación Abierta?
R: Es el conjunto de experiencias de aprendizaje dirigidas tanto a los usuarios de los ecosistemas de emprendimiento de Zaragoza Activa como a la ciudadanía en general. Buscamos capacitar y dotar de competencias profesionales a las personas.
Dentro de estas experiencias no solo hay cursos y formaciones: también hay actividades muy diferentes que persiguen ese mismo objetivo, desde un café con experiencias de emprendedores hasta un evento en el auditorio. Es un abanico muy amplio.
P: ¿Y qué tiene de importante?
R: Somos el único centro público y gratuito que no tiene requisitos de entrada. Ofrecemos formaciones prácticas, rápidas y fáciles para mejorar la empleabilidad. Y la mayoría de nuestros alumnos ya están trabajando.
A partir de ahora vamos a realizar estudios de necesidades formativas, en lugar de guiarnos únicamente por las propuestas de los formadores —que están muy bien—. Queremos detectar necesidades de otros agentes, generar conexiones y vínculos con entidades, y crear una verdadera comunidad de aprendizaje.
Es una nueva vía que implica a mentores, tutores, asesores, alumnado y otras instituciones.
P: ¿Cómo surge esta idea?
R: Sentíamos que el contenido se nos estaba quedando un poco alejado de lo que realmente ocurría en nuestro entorno. Necesitábamos conocer mejor a nuestro público y saber a quién queríamos dirigirnos.
También quisimos involucrar mucho más a los docentes. Por eso habrá actividades solo para ellos: capacitación, herramientas, espacios para que sigan creciendo y nos propongan nuevas ideas.
Vamos a crear un nuevo espacio en El Brinco, un claustro para que dispongan de herramientas, una sala de descanso y un espacio de trabajo. Queremos que no se vean como competencia, sino como un equipo que crece junto a nosotros.
P: ¿Qué actividades se han desarrollado hasta este momento?
R: Entre las propuestas más destacadas se encuentran los talleres prácticos, sesiones de corta duración diseñadas para aprender herramientas concretas y los cursos especializados, orientados a profundizar en áreas estratégicas del emprendimiento. La programación incluye también itinerarios formativos completos, que acompañan a las personas emprendedoras desde la conceptualización de su idea hasta su validación en el mercado.
Los bootcamps intensivos, las masterclasses con especialistas, las comunidades de aprendizaje y las simulaciones prácticas completan una oferta que no solo transmite conocimiento, sino que genera experiencias de aprendizaje integrales. Esta diversidad permite que cada persona encuentre el formato que mejor se adapta a su etapa de desarrollo y a sus necesidades formativas. Otros eventos anuales como seminarios, jornadas, ferias etc., nos sirven para atraer personas especialistas en temas relacionados con el emprendimiento y abrir la formación a un público más amplio.
La vocación de Zaragoza Activa es clara: ofrecer un entorno donde aprender, crecer y conectar con otras personas emprendedoras. La formación es el hilo conductor de un ecosistema que prioriza el desarrollo de competencias, la validación de ideas y el crecimiento sostenible de los proyectos.
P: ¿Qué aporta todo esto?
R: Aporta permeabilidad. Ser como una esponja capaz de detectar necesidades y dar respuestas innovadoras a través de experiencias de aprendizaje. Captar los sentires de la comunidad, responder a ellos, no estancarnos. Seguir creciendo en equipo.
P: ¿Cómo definirías tu papel dentro de Zaragoza Activa?
R: Aporto escucha activa, empatía, honestidad, compromiso y trabajo constante. Y buen rollo, que es fundamental. Me considero facilitadora de procesos, de pensamiento, de relaciones. Intento encontrar siempre la mejor manera para que las cosas salgan adelante sin bloquear nada.
P: ¿Qué significa para ti Zaragoza Activa?
R: A nivel profesional, un gran crecimiento. Es un espacio que me permite crear, innovar, dar mi opinión y validarla. Aquí puedo dar respuestas, y para eso hay que ser muy creativa y muy innovadora. Yo, de entrada, nunca tengo freno, y aquí me ayudan a que esas ideas puedan hacerse realidad gracias al equipo, a jefatura y al grupo que hemos creado.

