Tener presencia en Internet es una opción que cada vez tiende a ser más necesaria. Obviamente, cada uno está en su derecho de permanecer anónimo. Pero no debemos quedarnos en estar simplemente presentes. Soy de la opinión de que es importante tener una marca personal, que nos permitirá diferenciarnos. Tampoco olvidemos que uno puede tener una gran marca personal sin necesidad de tener presencia en el mundo virtual.

Lo que no podemos negar es que nuestra marca personal online y offline debe ser idéntica, es decir, que no podemos tener una marca personal incoherente o diferente en ambos ámbitos. No sería la primera vez que alguna persona se inventa en Internet una marca personal totalmente irreal. Si se hace esto, se deberán asumir las consecuencias.

En la actualidad, la presencia en Internet nos permite poder llegar a mayor volumen de personas, lo que conlleva una mayor visibilidad. Que este hecho sea positivo o no dependerá de nuestra estrategia y objetivo, así como de la forma con la que mostremos aquello que sabemos hacer.

Como es habitual, todo tiene su lado positivo pero también el negativo. No es inusual que personas o instituciones caigan en una crisis de reputación online y lo peor es que, en la mayoría de las ocasiones, es por no realizar cuestiones de sentido común. Aquí voy a intentar daros algunas pautas sobre cómo afrontar una crisis de reputación.

Primero. Tienes que tener claro que estos nuevos canales de comunicación disponibles en Internet no están ideados para decir lo que tus interlocutores o grupos de interés quieren escuchar. Una empresa no puede utilizar Internet para decir lo buena que es cuando en realidad trata fatal a sus empleados. Intentar ocultar la verdad hará que se os vuelva en contra. Se trata de demostrar la realidad de cómo somos profesionalmente con lo bueno y con lo que tenemos por mejorar y, ante todo, de ser uno mismo.

Segundo. Si te equivocas, sale algo inadecuado de vosotros, alguien se queja de vuestra organización o de vosotros, no hacéis nada con ocultarlo, omitirlo, borrarlo o ignorarlo. Ante los problemas, la mejor opción es buscar soluciones. Si os equivocáis, no pasa nada; siempre se pueden pedir disculpas y buscarle una solución. Si alguien os difama, lo que tenéis que hacer es tomar medidas legales o judiciales, es decir, proceder a denunciarlo de forma oficial antes las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

Tercero. Antes de proceder a comunicar, informar o colgar algo en estos nuevos medios sociales, debéis contrastar la fuente, revisar la ortografía y pensar dos veces qué aporta aquello que vayáis a colgar. Es importante saber de dónde proviene la información. A continuación, deberíais potenciar la calidad de lo que comunicáis y no olvidéis que a veces menos, es más. También dependerá del estilo de comunicación que queréis tener, todo dependerá de lo qué pretendéis conseguir con esa comunicación. No es lo mismo querer informar que conversar.

Cuarto. Estos nuevos medios de comunicación en la red requieren que se les invierta tiempo. Podéis estar haciendo buen trabajo, aunque los resultados pueden tardar en llegar. Para ser efectivos, deberíais dedicarle un tiempo diario, haciendo vuestro trabajo informativo o conversacional de valor en estos medios sociales. Por ello, tenéis que probar cosas diferentes para obtener o llegar a resultados diversos. La rutina no atrae. Estas plataformas son flexibles para probar otras estrategias. Son bien acogidos otros formatos del tipo videos, infografías, podcast, fotos, etc.

Quinto. Tendréis que estudiar con detalle en qué canales, redes o medios disponibles en la red es bueno que tengáis presencia. La clave es tener identificado en cuáles de estos canales están los grupos de interés, personas, audiencias o potenciales clientes a los que os dirigís. No se trata de estar en todos los canales disponibles sino en los adecuados para vuestra estrategia y objetivos. Si os dirigís, por ejemplo, a los millennials, Instagram es una buena plataforma, aunque si os dirigís a los mayores de 60 años esta plataforma no creo que sea la más adecuada a priori.

Sexto. Estar en Internet y en todos los canales de la web 2.0 requiere tener sentido del humor. Me refiero a que muchas personas se escudan en el anonimato de estas plataformas para difamar, insultar y sacar punta a todo lo que una empresa o persona hace o dice. Gustarle a todo el mundo es imposible y vuestra organización debe asumirlo cuanto antes. A los temidos trolls, (los toca narices de toda la vida), lo mejor es ignorarlos y no darles mucha cancha. La ignorancia hace que desaparezcan. Si alguien se queja de algo genuino es porque tiene un problema mal resuelto, toca intentar ayudarle y darle la mejor solución posible.

Séptimo. Internet es una potente herramienta que nos servirá de altavoz para nuestro mensaje, nuestras competencias y experiencia, contar lo que somos capaces de hacer, demostrar nuestros talentos o dejar constancia de lo que sabemos sobre un tema. Pero no olvidemos que no todo vale. El que no aporta nada interesante en el 1.0, a priori, tampoco lo hará en el 2.0. Es importante que cuidéis, estudiéis y analicéis la forma de mostraros en estos medios.

Octavo. Es prioritario que sepáis de donde partís, es decir, que seamos conscientes de lo que se dice de nosotros, nuestra empresa o producto. Si lleváis mala fama, se puede revertir, con un cambio de 180º grados. Primero toca asumirlo para luego demostrar que ese cambio va a llevarse a cabo, poco a poco y con coherencia. Todo el mundo merece una segunda oportunidad mientras no se demuestre lo contrario.

Antes los problemas, la mejor estrategia es pasar a la acción para buscarle la solución más óptima para todas las partes. Lo que no soluciona nada es quejarnos o tirar balones fuera. Como siempre digo, el qué no hace nada, jamás se equivocará. Toca adaptarse a los nuevos tiempos y a los canales de comunicación populares en estos momentos. También debemos asumir que no se puede estar de cualquier forma, si decidís apostar por estar en esas plataformas de la red, es clave que apostéis por hacerlo de forma profesional. Estos canales no son para vender con el solo hecho de estar. Se tiene que hacer una venta indirecta con mensajes adecuados y segmentados. Para ello toca ponerse más en las necesidades de vuestros grupos de interés y no en las vuestras.

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