El último ‘Informe Pisa’ corrobora que las nuevas generaciones de españoles tienen carencias evidentes en sus conocimientos en materias como las matemáticas y las ciencias, que son la base a la hora de encontrar empleo en alguna de las profesiones STEM (carreras relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas), a priori las de más éxito y demanda en el actual mercado laboral en materia de búsqueda de empleo. Se ahonda cada vez más la brecha con la realidad del trabajo.

Recientes estudios dejan claro que cursar estudios relacionados con la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas incrementa exponencialmente que esas personas puedan ocupar vacantes laborales o puestos de empleo de mayor remuneración y responsabilidad.

Igualmente muchos grados universitarios relacionados con las profesiones STEM tienen algunas de las plazas ofrecidas vacantes, porque no tienen apenas demanda entre las personas que están a punto de acceder a sus estudios universitarios.

Las profesiones del futuro son STEM

No podemos negar que la innovación y la productividad tienen relación directa en la sociedad global con los perfiles STEM. Los cambios tecnológicos constantes nos están dando otra forma de hacer las cosas y dejando obsoletas tareas que eran antes muy necesarias. Los puestos de empleo de estas ramas son el progreso de la difusión de tecnología en el mercado laboral actual.

Ocho trucos

Ante este panorama, España está por detrás de otros países en destrezas matemáticas y científicas de nuestras personas. Voy a comentar las razones que hacen que estemos así y como las podemos revertir y mejorar nuestra posición a la hora de encontrar empleo.

Primero. En España nos centramos en exceso en la memorización y reproducción de los conocimientos que tenemos que aprender para conseguir una titulación. Nuestro sistema educativo tiene que asegurarse que sabemos aplicar esos conocimientos de forma práctica para resolver problemas y situaciones reales que nos vamos a encontrar en el mundo empresarial. Si solamente memorizamos, una vez que hemos demostrado que somos capaces de reproducir esos conocimientos en un examen, tendemos a olvidarlos. Debemos entender para qué sirve lo que aprendemos.

Segundo. En España nos centramos en exceso en dejarnos llevar por la vocación, es decir, por lo que nos gusta. Está bien hacer lo que a uno le gusta. Lo único es que cuando una persona tiene 17 u 18 años tiene muchas dudas sobre las salidas laborales de las diferentes grados universitarios o grados de formación profesional existentes. El papel del orientador educativo debe ser mucho más proactivo y centrarse en las necesidades que precisan clarificar sus alumnos. Después se deben adecuar las plazas de empleo ofrecidas en los diferentes grados educativos en función de la demanda que tienen en el mercado laboral actual. Estaría bien que fuesen a darles charlas personas que cursaron esos estudios y que ya están trabajando; esas experiencias aportan mucho a la hora de elegir el camino correcto.

La importancia de abrir la mente

Tercero. Debemos abrir nuestra mente; aun somos muy cuadriculados. Cada vez más, los estudios y sus competencias son transversales, es decir, que muchos grados universitarios y de formación profesional pueden encauzarnos a desempeñar profesiones de lo más diversas. El mercado laboral español tiende enseguida a encasillar a las personas y parece que no se puede salir de ese, puesto, sector o actividad a la que te dedicas. Todos podemos dedicarnos a muchas actividades y reinventarnos las veces que sea necesario. Lo único es que para hacerlo, necesitamos esa oportunidad. Tenemos que abrir nuestra mente, en muchas ocasiones nuestro árbol mental nos impide ver el frondoso bosque existente alrededor.

Cuarto. Todas las personas, con independencia de que tengamos experiencia o no, tenemos que reciclarnos permanentemente. Esto conlleva estar aprendiendo nuevos conocimientos y competencias, a la vez que requiere desechar otros conocimientos o habilidades que se han quedado obsoletos. No podemos pretender seguir viviendo de nuestra sapiencia de antaño. Tenemos que tomar las riendas de nuestro reciclaje constante y mantener la curiosidad por mantenernos actualizados en nuestra profesión y sector. Muchas personas se preocupan de su puesta a punto profesional cuando se ven contra las cuerdas en sus trabajos.

Quinto. Desde las diferentes instituciones implicadas en la educación se debe establecer un protocolo global para que las personas reciban formación de calidad en materias necesarias para su desarrollo personal y profesional como puede ser en materias relacionadas con las finanzas, la robótica, la inteligencia artificial, las nuevas tecnologías y otras materias afines. Son temas que afectan más de lo que nos creemos a la hora de defendernos en situaciones de la vida cotidiana.

La sociedad del cambio

Sexto. Estamos ya sufriendo un envejecimiento progresivo en la sociedad española. Anualmente, ya se producen más fallecimientos que nacimientos. Esto conlleva que no tenemos relevo generacional. Tenemos que establecer un plan nacional de reciclaje de nuestras personas en edad laboral para adecuarles a las necesidades requeridas por los cambios constantes del mercado laboral. El aumento de la esperanza de vida posiblemente redunde en retrasar la edad de jubilación.

Séptimo. Se debe invertir tiempo y recursos en educar a la sociedad sobre estos cambios que ya están implementados, aunque muchos piensen que no va con ellos. El mercado laboral va a cambiar radicalmente en los próximos 15 años y tenemos que ir preparando a la gente que ya está actualmente trabajando. El cambio no vendrá, sino que ya está aquí. Las personas solamente despertamos de nuestro letargo vital cuando ya es demasiado tarde. Cuanto antes nos lancemos al cambio, menos abrupta será la adaptación.

Incertidumbre

Octavo. Debemos acoger con actitud la incertidumbre. Está claro que las personas somos de hábitos y de defendernos en nuestra área conocida. Conlleva mentalizarnos y buscar de forma constante otra forma de hacer las cosas a pesar de que tengamos la forma única de llevarlas a cabo. Salir de la rutina nos hace despertar a una nueva realidad que estaba delante de nosotros.

Tenemos que asumir que en España estamos por detrás en competencias matemáticas y técnicas. Es más, la gran mayoría podría afirmar que no sabemos aplicar estos conocimientos para resolver situaciones relacionadas con nuestra actividad empresarial. No hacemos nada con mirar a otro lado. Tenemos que ponernos manos a la obra para revertir esa situación.

¿Qué puedes hacer para defenderte en materias matemáticas y técnicas?        

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