Biblioteca para Jóvenes Cubit

Arquitectura moderna, sillones para sentarse a leer y libros en un gran cubo transparente dentro de una torre de tres pisos. Así es Cubit, la primera biblioteca para jóvenes de España.

Se trata de un proyecto del Ayuntamiento de Zaragoza, realizado en colaboración con la Fundación Bertelsmann y la Caja de la Inmaculada. Es una biblioteca modelo en la que se combinan de forma novedosa la arquitectura, la selección de medios y el programa cultural, al estilo de sus hermanas mayores en Europa, también promovidas por la Fundación Bertelsmann.

Esta biblioteca se basa en el público joven y las nuevas tecnologías. No se presenta como un centro-almacén de libros y conocimientos, sino como un espacio cultural activo y dinámico, con una imagen acorde a los usuarios a los que va dirigida. La organización y presentación de todos los materiales, sin perder la clasificación tradicional, es cercana a los jóvenes, a sus expectativas y gustos. También se ha suprimido el silencio, la pasividad y la monotonía y se ha apostado por el aprendizaje, la innovación y la iniciativa de los jóvenes.

Cubit

Un espacio propio y un nombre único

La Biblioteca para Jóvenes Cubit está ubicada en una antigua fábrica azucarera, en cuya restauración han mantenido el aspecto industrial del edificio por fuera, aportando una arquitectura novedosa por dentro. El interior ha sido diseñado por el arquitecto alemán Christian Schmitz. El aspecto del edificio es el de un cubo de tres alturas con paredes de cristal y da la sensación de estar suspendido en el aire. La idea de los arquitectos es que los espacios fueran transparentes y abiertos, para crear un espacio interconectado, amplio y luminoso.

Al entrar en Cubit, nos olvidamos de la idea tradicional de biblioteca y nuestra primera visita al edificio es toda una sorpresa y un descubrimiento. Las paredes blancas contrastan con los colores de los tejuelos —para clasificar los libros— y los diseños que el ilustrador aragonés Alberto Gamón ha creado para las diferentes temáticas literarias, géneros musicales y cinematográficos y la tipología de los videojuegos. Toda la estructura se caracteriza por su transparencia consiguiendo crear la impresión de que la biblioteca no se levanta dentro de la Antigua Azucarera, sino que flota dentro ella.

En la planta baja se encuentra la sección de música y películas, y también las últimas temporadas de bastantes series de televisión. Se pueden leer las revistas, hablar con los amigos y tomar un café en la zona del espacio común. Conforme vamos subiendo los pisos, por unas escaleras de metal que recuerdan a la fábrica azucarera que ocupaba antes el edificio, se llega la sección de videojuegos y cómics; se pueden ver las estanterías a través de las paredes transparentes, y puede que eches de menos el silencio, ya que esta biblioteca no es una biblioteca al uso, tradicional, que sólo se visitan en la época de exámenes.

¿Y ese nombre tan llamativo, Cubit, de dónde proviene? ¿Por qué Cubit y no cubo, cúbico o bibliobit? La directora de la biblioteca, Cruz Acín, nos explica que el nombre es un juego de palabras, provocado por la unión de “cubo” y “bit”. El espacio acristalado que conforma la biblioteca tiene forma de cubo o terrón de azúcar, en memoria del pasado industrial del edificio La Azucarera. Bit, acrónimo de binary digit –dígito binario- porque Internet y las redes sociales son una de las piezas claves de comunicación entre la juventud a la que se dirige especialmente la biblioteca.

No sólo libros

La Biblioteca para Jóvenes Cubit tiene cuatro plantas, y cada una de ellas está orientada a unos servicios y materiales determinados., como lecturas, música, cine, deportes, viajes, empleo, salud, idiomas, naturaleza o aficiones.

La planta baja del cubo acoge los servicios de atención al público, préstamo y los fondos sobre cine y música. La primera planta alberga los videojuegos y puestos de acceso público a internet, y las lecturas en la Torre. La segunda planta está destinada a hemeroteca digital, comicteca y temas como salud, deportes, naturaleza o viajes en la Torre. La tercera y última planta del cubo es un espacio destinado a idiomas, formación o aficiones que se comparte con realización de diferentes actividades.

Lo más curioso es que todo el fondo está relacionado. Al lado de los discos, pueden estar las biografías de los cantantes. Si vas buscando un deporte, encontrarás tanto una revista como un libro o un documental. Cuando los materiales tienen relación entre sí, se indican en ellos, como un libro y su adaptación al cine.
En Cubit se apostó con energía por el cómic como una de las bazas con las que fidelizar al público joven como usuario de biblioteca. Por ello, el espacio dedicado a los cómics es diáfano, con sofás cercanos, y las estanterías no son las mismas que las de los libros, sino que son cajones extraíbles para que los cómics estén más visibles y sean más accesibles. También se prestan videojuegos, películas, música, series y mucho más.

Cubit Vaho

Talleres, actividades, exposiciones…

Dentro de las actividades culturales que organiza Cubit podemos encontrar ciclos de conferencias, charlas, presentaciones de libros, etcétera. Gracias al espacio que ofrece la tercera planta del cubo de cristal, se pueden organizar allí recitales de poesía, pequeños conciertos, exposiciones, talleres y casi todo tipo de actividades, ya que Cubit tiene una agenda muy variada que podéis consultar en su Facebook.

También se organizan actividades educativas, como pueden ser algunos cursos o talleres temáticos. Además, publican online diferentes guías temáticas, publicaciones centradas en un tema (el empleo, tecnologías, educación, etc.), seleccionando materiales de la propia biblioteca, sean libros, películas u otro tipo de fondos, que cubren un tema desde diferentes aspectos para poder tratarlo a fondo.

El mercado del libro está cambiando ahora muy deprisa; por ello, es importante que las bibliotecas no se queden estancadas. Además, tienen que intentar que los jóvenes dejen de asociarlas con ideas como “estudiar, silencio sepulcral o aburrimiento”. En ese sentido, la Biblioteca para Jóvenes Cubit es una iniciativa verdaderamente innovadora y arriesgada. Su originalidad no se queda en el márketing, como ocurre en muchos casos; no es una biblioteca normal que intenten vendernos de otro modo, sino que tiene grandes diferencias respecto a las bibliotecas tradicionales.

Si quieres conocer más la Biblioteca para Jóvenes Cubit, te animamos a que leas este blog o visites sus perfiles en las redes sociales de twitter, Facebook e Instagram.

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